lunes, 29 de agosto de 2016

"LA FELICIDAD"




(fotos adquiridas de google)

La felicidad, ¿Eres feliz?
Mis queridos lectores:
¡De nuevo por aquí! ¿cómo lleváis agosto?

Mi agenda como siempre apretadita con mil cosas que hacer entre las cuales han sido: atender a mi familia que vinieron de vacaciones unos días, visitar las rebajas (considero importante poder comprar lo que necesito pero a mejor precio que en temporada), ayudar a mi hijo con una exposición de cuadros, preparar un viaje que haremos la próxima semana, etc. Entre unas cosas y otras se ha pasado el mes volando, es por eso, mi retraso con este post.

Como ya os he comentado, la semana próxima haremos un viaje con mi otra familia (la familia de la fe). Partiremos Dios mediante, hacia la costa para pasar unos días todos juntos, (cada año lo disfruto más) este es el onceavo año, de modo que, estas son nuestras vacaciones en toda regla. Nuestras maletas ya están listas; nuestra casa preparada para cerrar unos días; y nuestro ser , presto y dispuesto a dar y recibir todo lo bueno que nuestro Dios tiene preparado para cada uno ¡Aaaaa por ello!
Como siempre... ¡será inolvidable! 

Este es un tiempo, con un antes y un después como solemos decir en nuestro círculo, debido a que, suceden cosas que hacen que nuestro chic cambie y nuestra perspectiva también. Por otra parte, a la vuelta comienza el nuevo curso escolar dando lugar a: nuevos tiempos, nuevos proyectos, nuevas ilusiones... ¡Me siento feliz!

Mi reflexión de hoy es acerca de la felicidad, ese bien tan preciado que todos anhelamos, buscamos, añoramos en esta vida. Todos, en cierta medida la conocemos, pero hasta que tenemos una relación verdadera con Dios, esa felicidad es instantánea, ya que se disuelve en un abrir y cerrar de ojos, sin embargo, cuando uno se topa con El mismo Dios y lo acepta como Salvador y Señor de su vida todo cambia, pues, esa felicidad que conocía instantánea, se convierte en felicidad eterna. "FELICIDAD" que ya no depende de las circunstancias que te rodean como antes sucedía, no no no no, solo depende de esta relación con Dios en el camino a la vida eterna.

El Señor Jesús recitó lo siguiente:
Bienaventurados (Felices) los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados (Felices) los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
Bienaventurado (Felices) los mansos, porque ellos heredarán la tierra.
Bienaventurados (Felices) los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
Bienaventurados (Felices) los misericordiosos, porque ellos serán tratados con misericordia.
Bienaventurados (Felices) los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados (Felices) los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados (Felices) los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados (Felices) serán ustedes cuando por mi causa los insulten y persigan, y mientan y digan contra ustedes toda clase de mal.  
Gócense y alégrense, porque en los cielos ya tienen ustedes un gran galardón; pues así persiguieron a los profetas que vivieron antes que ustedes.

(Mateo 5:3-12)


Bueno amigos, con este pensamiento os dejo hoy, espero que os haya gustado este post, y gracias de nuevo por vuestro precioso tiempo que es oro. Os deseo un buen día, tarde o noche
chao, chao, chao