miércoles, 16 de mayo de 2018

La Visita Desconocida

Bienvenido a nuestra casa siempre serás

La Visita 


Din-Don, Din-Don...
Mi esposo sale por la terraza para ver quién llama. Es una muchacha joven con un aspecto más o menos normal, y lleva un bebé en su carrito. Una visita un tanto extraña, pues no la conocíamos. 
- Hola ¿Qué quieres? preguntó afablemente mi esposo.
- Hola, dijo la muchacha. Vengo pidiendo porque tengo un bebé, ¿Podrías darme algo?
- ¿Y tu marido? respondió mi esposo.
- Mi marido me maltrata, así que lo he dejado y yo sola saldré adelante con mi hijo.
Mi esposo entró en casa para darle una limosna y la despidió.

Esta, es una de las muchas historias en las que nos podemos ver involucrados sin salir de nuestra casa. Siempre me surge la misma pregunta ¿será auténtico su relato?
Ya sabemos, que muchos seres  humanos han encontrado en la mendicidad su forma de vida; inventan todo tipo de leyendas para así remover nuestro corazón, incluso, explotan a sus propios hijos, para sacudir nuestra conciencia y llegar a lograr lo buscado. 

Din-Don, Din-Don...
La joven muchacha con el bebé en su carrito nos visita de nuevo. 
Mi hijo se asoma por la ventana, y al ver a la chica me pregunta que hacer; yo misma me acerco también a la ventana para comprobar que es nuestra visita desconocida. Mis pensamientos golpean mi corazón y mi conciencia, al mismo tiempo intento razonar mientras voy y vengo por la habitación en la que me encuentro,  sin saber bien como proceder. Entre tanto, la joven se marcha y todo mi cuerpo de un suspiro se relaja, se aquieta, se calma.

He de reconocer que soy bastante incrédula respecto a este asunto. Nos ha tocado ser víctimas de personas que han usado este método para timarnos, y eso hace que  no quiera oír intrigas de parte de visitas desconocidas.

Pero por otra parte, siempre me quedan las mismas preguntas sin respuestas... 
¿Su historia será real? ¿Necesitará nuestra ayuda verdaderamente?
¿Estaré faltando a uno de los mandamientos más importantes? 

—Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante de la ley?
 Jesús le dijo:
“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.” 
Éste es el más importante y el primero de los mandamientos.  
Pero hay un segundo, parecido a éste; dice: 
“Ama a tu prójimo como a ti mismo.” 
En estos dos mandamientos se basan toda la ley y los profetas.
(Mateo 22:36-40)
Y tú ¿Qué piensas? ¿Cuál es tu experiencia?

María Soraya
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